Mientras daba clases en la universidad, construía su emprendimiento en paralelo
"Soy licenciado… pero me da vergüenza emprender." Esa fue una de las preguntas con las que comenzamos nuestra conversación con el Lic. Diego. Porque existe un miedo del que pocas veces se habla: después de estudiar varios años y construir una identidad profesional, muchas personas sienten que empezar a vender o levantar un pequeño negocio significa retroceder.
Diego piensa diferente. Mientras impartía clases en una universidad privada, también comenzó a construir una segunda fuente de ingresos. Hoy comparte una frase que resume buena parte de lo aprendido: la vergüenza no factura.
¿Ser profesional y emprendedor son caminos diferentes?
No necesariamente. Un título universitario representa preparación, disciplina y conocimientos. Pero no debería convertirse en una barrera que impida descubrir nuevas oportunidades. Un abogado puede asesorar en línea. Un diseñador puede vender sus servicios fuera del país. Un maestro puede impartir cursos. Un profesional puede vender productos. Y alguien que hoy tiene un empleo puede comenzar a construir una segunda fuente de ingresos sin abandonar de inmediato aquello que ya hace. La experiencia de Diego demuestra precisamente eso: la profesión y el emprendimiento pueden crecer al mismo tiempo.
Iniciativa + acción = progreso
Durante la conversación apareció otra idea central: la iniciativa sin acción no transforma nada. Podemos tener conocimientos, ideas, contactos, planes, incluso oportunidades. Pero mientras no actuemos, todo permanece exactamente donde comenzó. Para Diego, una de las características que más puede ayudar a una persona a avanzar es tener iniciativa y convertirla rápidamente en acción. No esperar a que todo sea perfecto. No esperar la aprobación de todos. No esperar a sentir que ya sabemos suficiente. Comenzar. Aprender. Corregir. Y continuar.
Una segunda fuente de ingresos puede comenzar con lo que ya sabes
Una de las recomendaciones que Diego comparte constantemente con sus estudiantes es no limitar sus posibilidades profesionales. Hoy internet permite que muchos conocimientos se conviertan en servicios: asesorías, clases, consultorías, ventas, contenido, comercio electrónico, servicios profesionales a distancia. La pregunta cambia entonces. Ya no es "¿qué puedo hacer con mi título?", sino "¿qué problemas puedo resolver con lo que sé?". Ahí puede comenzar un emprendimiento.
El miedo al qué dirán
Emprender también significa exponerse. Publicar. Vender. Ofrecer. Escuchar un "no". Volver a intentarlo. Y precisamente ahí aparece muchas veces la vergüenza: "¿Qué pensarán mis compañeros?", "¿para eso estudié?", "¿qué van a decir si me ven vendiendo?". Diego responde de forma directa: la vergüenza no factura. Trabajar honestamente no disminuye ningún título. Vender tampoco. Emprender tampoco. Lo que cambia es la manera en que decidimos utilizar nuestras capacidades.
Creer en el talento guatemalteco 🇬🇹
Hay una parte de la filosofía de Diego que trasciende su propio negocio: cree en el talento guatemalteco. Algunas personas incluso le han preguntado por qué utiliza sus espacios para apoyar públicamente a figuras como el boxeador Lester Martínez. Su respuesta nace de algo muy personal: a Diego también le hubiera gustado que, cuando estaba construyendo su propio camino, alguien se acercara simplemente a decirle "vamos Diego, tú puedes". Por eso entiende que apoyar a otra persona no disminuye nuestros propios logros. Puede multiplicarlos.
También importa con quién nos rodeamos
Diego recomienda prestar atención a las personas que forman parte de nuestro entorno. No porque debamos ignorar los problemas, sino porque vivir rodeados constantemente de personas que aseguran que todo está mal, nada funciona y nada se puede hacer también termina afectando nuestra manera de actuar. Su mensaje es asumir responsabilidad: prepararse, trabajar, creer, proyectarse bien, atender bien a los clientes y entregar siempre el mejor trabajo posible. Nadie puede garantizar nuestro éxito. Pero sí podemos responsabilizarnos de nuestras decisiones.
De la universidad a Fashion Casme
La historia de Diego también demuestra que un emprendimiento puede comenzar mientras todavía existe otra actividad profesional. No fue necesario esperar a abandonar completamente un camino para comenzar el siguiente. En paralelo a su actividad académica fue desarrollando su experiencia en el comercio hasta construir Fashion Casme, negocio dedicado a la venta de ropa, incluyendo comercialización al por mayor. Y justamente ahí aparece otra posibilidad: Fashion Casme no solamente vende prendas, también puede convertirse en proveedor para personas que desean comenzar su propio negocio de ropa.
👕 Fashion Casme
Preguntas frecuentes
¿Se puede ser profesional y emprendedor al mismo tiempo?
Sí. Un título es preparación, no una barrera. Un profesional puede asesorar, dar cursos, vender servicios o productos y construir una segunda fuente de ingresos sin abandonar de inmediato lo que ya hace.
¿Qué significa "la vergüenza no factura"?
Que trabajar honestamente, vender o emprender no disminuye ningún título. La vergüenza al qué dirán frena, pero no genera ingresos; actuar sí.
¿Cómo empezar una segunda fuente de ingresos?
Cambiando la pregunta de "¿qué puedo hacer con mi título?" a "¿qué problemas puedo resolver con lo que sé?". Internet convierte el conocimiento en asesorías, clases, ventas o comercio electrónico.
¿Qué es Fashion Casme?
El negocio de Diego: venta de ropa en Guatemala, incluyendo mayoreo, y proveedor para quienes quieren iniciar su propio negocio de ropa. Pedidos al 3301-2680.
